Juan Duque

Pompa de Jabón VI

In Los viernes a las diez, Pompa de Jabón on 20 Noviembre 2009 at 10:00

- ¡Deja ya de roncar! ¡Que vengüenza!

Mario me da un codazo para que despierte.

- ¿Por donde vamos?

- Llegando a Sevilla.

La estación está tomada por la policía, perros que se acercan y olisquean.

- ¿Que has hecho con la botella? – Pregunto.

- Aquí la tengo. ¿La tiro?

Como una aparición Carmele Marchante aparece ante nosotros pidiendo fuego, nos susurra:

- Tranquilos, no pueden olerla.

- ¿Cómo?

- Yo estaba en la furgoneta del callejón cuando os dió la botella. Tomad mi tarjeta, llamadme mañana y hablamos. Sobre todo no abridla.

Se da la vuelta y sigue los pasos de Francisco Rivera que acaba de pasar hablando por el móvil. Nos miramos incrédulos.

- ¿La llamamos, a lo mejor sabe algo de esto?- Le digo a Mario.

Él para esas cosas de la televisión es muy radical. Menudo se puso cuando le dije en broma que había mandado un correo a “Reforma Sorpresa” para que nos hicieran algo en el lavadero,   menos mal que nunca contestaron. Me imagino a Nuria Roca, la presentadora y la decoradora en el lavadero y me da algo.

- Yo no la llamo, allá tu si quieres hacerlo.

Salimos por un lateral de la estación, tenemos el coche aparcado allí mismo. El sol es tan especial en Sevilla pero hoy está todo nublado.

Pompa de Jabón V

In Los viernes a las diez, Pompa de Jabón on 13 Noviembre 2009 at 10:00

El cuello me dolía, me tenía que haber quedado dormido en una mala postura. Mario no estaba, me asomé al pasillo por si lo veía, pero no había nadie, el vagón estaba vacío. Cuando nos montamos no había ni un asiento libre y ese AVE no paraba en Puertollano ni en Ciudad Real y a Córdoba todavía no habíamos llegado, por lo menos eso creía yo, ¿donde estaba todo el mundo?

Me levante y estiré los músculos, tenía el cuerpo dolorido. La de contracturas que podríamos evitarnos si nos desperezáramos de vez en cuando, claro que cuando hay alguien delante da un poco de corte.

Entré en el servicio y encendí un cigarro, pulsé el secador de manos para que se ventilara el habitáculo y no saltara la alarma, pero no funcionaba. Aquello empezó a llenarse de humo, intenté apagarlo pero no encontraba la forma de  hacerlo sin dejar huella.  Me faltaba el aire, lo eché al váter, la cisterna no funcionaba, lo tapé con un poco de papel higiénico y al momento predió, empezó a arder. El grifo del lavabo no echaba agua, cada vez había más humo. Me bajé la bragueta, no conseguía concentrarme pero al fin lo conseguí. Cuando fui a salir la puerta no se abría, el fuego prendió de nuevo, sentí un dolor en el costado.

Pompa de Jabón IV

In Los viernes a las diez, Pompa de Jabón on 6 Noviembre 2009 at 10:00

¿En Argüelles otra vez? Nos habíamos confundido al cambiar de línea en Bilbao y allí estábamos de nuevo en Argüelles. Dos chicas entraron corriendo y se agazaparon en un rincón del vagón pero fue inútil , las seguian unos operarios del Metro y las invitaron no muy amablemente a bajarse, debían haberse colado; una señora que estaba junto a nosotros se extrañaba de que se arriesgaran  por sólo un euro.

Por fin llegamos a  Atocha, tuve que ir corriendo al servicio, había una cola enorme. Los de seguridad sacaban de un lavabo a un hombre ya entrado en años, llevaba un tubito plateado en la boca y con cuidado doblaba un trozo de papel de aluminio, sus dedos manchados de negro, no miraba a nadie.

Nos montamos en el AVE. Repartieron auriculares para la película, en cuanto empezó la reconocí, la habíamos visto ya en casa, además en versión original y subtitulada; de todas formas yo tenía mucho sueño. Mario le tiene pánico a que me quede dormido en público no vaya a ponerme a roncar, pero en esa ocasión no me dió ningún codazo cuando empecé a dar cabezazos. Él llevaba la mochila entre las piernas, a punto ya de cerrar los ojos pude ver como sacaba de ella la botella y la abría, tenía un líquido color oscuro.